Una prostituta, que cobra $200 por sus servicios (pongan su mente a volar), pensó que estaba recibiendo muy poco, quizás por todo lo que hizo y decidió aumentarse la paga a $ 2.800. Claro, sin consultarle a su cliente pues le robó su Macbook valorada en esa cantidad. En realidad no fue lo que sucedió, la mujer estaba reclamando que el hombre no le quiso pagar por sus servicio y al momento de descuidarse le robo la portátil.
Al parecer esto no le funcionó a Freeman Kandalaria (¡vaya nombre!), quien fue detenida por la policía poco después al encontrar la portátil en la maleta de su auto, de color rosa, claro.
Según cuenta la mujer de la vida fácil, necesitaba el dinero para comprar un boleto de tren a San Diego. Ahora, ¿quien paga por tener sexo con una mujer llamada Kandalaria? Bueno, al único bobo que le roban un ordenador por no quererle pagar $200 a una mujer que tuvo sexo con él.












